El suicidio será un verbo de voz pasiva,
un grito en el silencio,
un buen testamento,
también, es una vida vivida.
Es una condición, una opción,
un salto, un disparo, una cuerda,
sangre, veneno, amor.
Una despedida tragicómica.
Una consecuencia, una siesta,
un "te amo" después del sexo,
una cicatriz que no se cura,
El suicidio, no es un presente,
es un pasado, un adiós.
Adiós.

2 lectores que no callan:
Espero que ese adiós sea puramente literario y que, el suicidio, sea un recurso más, una metáfora.
No me gusta vivir muriendo en las palabras, prefiero morir mientras vivo besando.
Claro, es mejor mooney, Gracias por tu constante fidelidad a estas humildes letras.
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